16/2/2009 - ESTUDIO DEL IMPACTO

Estudio realizado por una importante consultora internacional acerca del impacto que genera realizar una experiencia de intercambio en una persona.

TESTIMONIAL

BEATRIZ MACIAS – YPscSH06 – Nueva Zelanda

Por que elegiste a AFS?
Porque mi tío, tía y madre fueron estudiantes durante un año en AFS Estados Unidos cuando tenían 17 años aproximadamente. Luego fue idea de mi mama la de mandar a mis hermanos de intercambio. Ellos estuvieron un año en Nueva Zelanda. Años después fue mi turno de experimentar Nueva Zelanda también. Además, cuando mis hermanos estuvieron de intercambio tuvimos la oportunidad de hospedar a dos estudiantes en su ausencia. Uno era de Dinamarca y el otro de Suiza.

Describe tu experiencia
Todo empezó cuando estaba cursando mi último año del colegio, ya que tuve la suerte de graduarme de 17 años. Entre mis 3 opciones tenía (en orden de importancia) a Australia, Nueva Zelanda y Sud Africa. Mi interés era perfeccionar mi inglés pero más que nada experimentar ese año fuera de casa. Mi familia y yo siempre estuvimos concientes de los frutos y beneficios que trae el experimentar AFS en términos de cultura, superación personal, crecimiento individual y social. No me aceptaron en Australia, entonces me sentí impotente. En realidad quería experimentar un país distinto al que mis hermanos habían experimentado. Por lo que le pedí a mi asistente de programas que me enviara a Nueva Zelanda, específicamente a la Isla Sur (mis dos hermanos habían estado en la Isla Norte), o Sud Africa. Sud Africa no me fue recomendado en ese momento por sus conflictos internos nacionalmente hablando. Dijo que era un poco riesgoso. A mi no me asustaba su situación, ya que no imaginaba algo más riesgoso que Guatemala.

Al final, me aceptaron en Christchurch la ciudad más “inglesa” de Nueva Zelanda, me emocioné porque había logrado mi cometido. Ahora solo era de esperar a mi familia huésped. En un plazo de 3 meses consiguieron mi familia y me fui. Tenía demasiadas expectativas debido a las experiencias de mis hermanos. Al final solo me pude percatar que cada experiencia es individual y única. Nadie más y de ninguna manera experimentó lo que yo sentí, ni conoció a las personas que yo conocí. Mi año fue como el típico año de intercambio. Tenía sus altas y tenía sus bajas, pero al final me quedaron solo los buenos recuerdos y las experiencias que me hicieron crecer y cambiar totalmente como persona.

Otra experiencia muy enriquecedora fue el haber experimentado otra dinámica escolar. En Nueva Zelanda los alumnos escogen desde que tienen alrededor de 15 años, sus 5 clases específicas y estas las cursan hasta graduarse. Como yo ya me había ido graduada y estaba inscrita en la universidad en Guatemala, me asigne cursos que nunca en la vida me hubiera imaginado que podía cursar en un colegio. Lleve clases de Cocina, Drama, Inglés, Español y Estudio de los Medios. En cocina aprendí sobre el barismo y me apasioné. Cuando regresé de intercambio, empecé a trabajar para una empresa de cafés. En la universidad seguí Medios de Comunicación y actualmente me encuentro estudiando la carrera.

Regresé siendo un adulto en potencia, mi relación con mi familia huésped sigue en pie ya que estos fueron el factor más influyente en mi desarrollo personal. Sigo en contacto con mis amigos alrededor del mundo y ya me han visitado en Guatemala. Para el 2011 mis papas de intercambio junto con mis hermanos están organizando un viaje para visitarme, y están tan emocionados como yo.

Mi experiencia no ha terminado y nunca terminará. AFS es una experiencia de vida, y depende de cada uno su tiempo de duración.

Cuál fué la mejor vivencia de tu experiencia?
No puedo escoger una en específico. Mi mente se llena de recuerdos como los campamentos y las convivencias con todos los estudiantes de todo el mundo que se encontraban en distintas ciudades del país. Mi circulo de amigos cercanos que conocí en AFS y vivían en mi ciudad. Mi familia huésped y mis hermanos. Actividades extremas como el bungee y conocer por primera vez la nieve. Podría seguir por horas.

Qué te sorprendió?
Lo poco que conocía en realidad de mi país y lo mucho que me importa. Me sorprendió el poder haber experimentado el ser Beatriz sin inhibiciones ni por qués. Estar fuera de mi contexto me convirtió en una nueva persona, y sacó a relucir la verdadera persona que llevaba dentro. Surgieron cosas buenas y cosas malas, no todos somos perfectos. Pero en cuanto a esto me sorprendió el apoyo de mi familia anfitriona y lo nutrientes que fueron para mi crecimiento personal.

Qué fué lo que aprendiste?
Que no estamos solos en este mundo. Nuestra forma de pensar y actuar no es la única y allá afuera hay un universo de culturas y personalidades. Aprendí a sacarle lo mejor a mis relaciones personales, institucionales y sociales. Logré ser más tolerante ante las diferencias, y me volví una persona apasionada por ellas. Supe por fin lo que era organizarme económicamente y a valerme por mi misma en cualquier situación.

Cuál sería tu consejo para futuros participantes?
AFS es una experiencia intercultural sin barreras. Va a llegar tan lejos en nuestra persona, familia y amigos como lo permitamos y como lo logremos utilizar. Es la mejor experiencia de vida hasta ahora, y no dudo que lo pueda llegar a ser para quien lo tome con la pasión que yo lo tome.